¿Cómo elijo mi carrera o profesión?

O por qué deberías darle importancia a tus pasiones.

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A fines del 2010 terminaba el secundario y desde hacía dos años venía pensando seriamente qué carrera seguir. Me gustaban varias cosas y no lograba decidirme por una carrera. Varios de mis amigos y compañeros parecían tener ese tema tan resuelto que me hacía poner más nervioso todavía. ¿Era difícil elegir, o nada más me pasaba a mí?
Analista en Sistemas, Ciencias de la Computación, Licenciatura en Inglés, Relaciones Públicas, Diseño Gráfico; varias de las carreras que tuve en cuenta. Muy distintas, pero todas conectaban con alguna u otra cosa que me gustaba.

Elegir tu carrera es una decisión muy importante, porque estás eligiendo de qué vas a trabajar en un futuro no muy lejano (a demás de que le vas a dedicar entre cuatro y cinco años de tu vida como mínimo).

 

Hay varios puntos a tener en cuenta cuando elegimos, pero creo que el más importante de todos es cambiar el enfoque. Deja de preguntarte qué carrera estudiar, y en cambio comenzá a preguntarte qué te gusta. ¿Qué te apasiona hacer?

 

Prestar atención a tus pasiones te va a facilitar muchísimo la búsqueda. Si ya sabes lo que te gusta hacer, imagina qué quisieras hacer en relación a eso en un futuro. ¿Dónde te ves? ¿Trabajando en qué? Cuando tengas más o menos esas respuestas podés empezar a armar una ruta para alcanzar esa meta. Lo que elijas tiene que ser parte de ese camino, tiene que ser un medio; no un fin.
Aunque tampoco te diría que tengas esto totalmente resuelto, porque en el camino vas a descubrir más cosas que te gustan y te vas a ir poniendo a prueba. Vas a conocer mucha gente que te va a aportar nuevos puntos de vista y te van a inspirar y desafiar, y probablemente todas esas cosas influyan en tu meta a alcanzar. Y está perfecto.

 

¿Qué es eso que despierta una pasión en vos? ¿Qué cosa podrías pasarte horas haciendo hasta perder la noción del tiempo? A eso deberías prestarle atención. Una vez que definas más o menos las cosas que te gustan, es momento de marcar específicamente las que te apasionan. ¿Por qué? Te lo explico con un ejemplo: a mi me gusta el inglés, y una de las carreras que tuve en mente fue el profesorado y Lic. en Inglés, pero hubiese sido una mala decisión. ¿Por qué? Por que me gusta, pero no me apasiona; y hay una gran diferencia entre las dos cosas.
Si algo te gusta, lo haces cuando tenés ganas; pero si algo te apasiona, lo haces aun cuando no tenés ganas; porque la pasión le gana a la emoción. ¡Seguro que hay algo que despierte esa pasión dentro tuyo!

 

Como desde hace años me gusta la creación y edición de contenido multimedia (imágenes, vídeos, audio, etc) y me gusta también expresarme por medio de herramientas como esta, me inscribí en Ciencias de la Comunicación. Seré sincero; no me convencía demasiado, pero era lo más cercano a lo que me apasionaba hacer. Al principio pensaba que me iba a gustar, pero no fue tan así. Después de cursar dos años, todavía me encontraba haciendo materias de primer año y quedando libre por segunda vez en varias materias. La verdad me sentía muy confundido, ¿no era lo que me gustaba? ¿Por qué me estaba yendo tan mal?
Esa frustración académica sumada a eventos que se sucedieron uno detrás del otro me llevaron a darme cuenta de que sencillamente no me gustaba la carrera, ¡me fastidiaba! Llegué a una conclusión final luego de echar un ojo a los programas de estudio de cada materia de los cinco años de cursado (cosa que tendría que haber hecho mucho tiempo antes) y darme cuenta de que odiaba los programas de casi todas las materias. Me tenía que cambiar de carrera. Sorpresivamente, esta vez fue mucho más fácil elegir.

 

En el transcurso del 2012 comenzamos un proyecto con un amigo. Básicamente se trataba de crear contenido con ideas originales haciendo vídeos, algo de diseño y después también fotografía. Todo empezó como un hobby, aunque teníamos la intención de lograr un ingreso económico. Con el tiempo surgieron algunos trabajos pagos para hacer diseño de cartelería para algunos locales de la ciudad, y también nos pidieron hacer un vídeo sorpresa para una fiesta de cumpleaños, aunque a mitad del trabajo lo cancelaron. Pero acá no importaba tanto el dinero, sino que estábamos haciendo algo mucho mejor: hacer lo que nos apasionaba. Tanto si hacíamos un vídeo para nosotros, como para un cliente, lo disfrutábamos de la misma manera. Que alguien nos pagara por un diseño era la confirmación de que podíamos trabajar de lo que amábamos hacer.
El problema fue que este proyecto me tiraba para el lado contrario de mi carrera. O invertía tiempo en la carrera, o invertía tiempo en el proyecto; pero no podía hacer las dos cosas. Simultáneamente, lo veía a mi amigo estudiando una carrera que iba de la mano con lo que estábamos haciendo y que no le resultaba un contratiempo, sino todo lo contrario. Él aprendía cosas y las vertía en el proyecto. Empecé a echarle un ojo a los programas de estudio y a las prácticas de cada materia, así que cuando tuve que decidir cambiarme de carrera no tuve la más mínima duda. Diseño de Multimedios.

 

Se podría decir que dejé una carrera en la que había invertido dos años de mi vida, por un proyecto que sólo tenía unos meses y que, por más prometedor que pareciera, apenas estaba comenzando. Pero creo que no sería correcto decirlo de esa forma. En realidad lo que pasó es mucho más lógico y simple. Dejé algo que no me estaba gustando y lo cambié por algo que sí me gustaba. Decidí hacerlo porque me di cuenta que la carrera me estaba frenando de hacer lo que realmente quería hacer, y eso es bastante ilógico. La carrera que elijas debe ir de la mano con lo que amas, e impulsarte a crecer mucho más en eso, hasta convertirte en un profesional que ama lo que hace.
Yo veía la carrera como un fin en sí mismo, y ese fue un gran error. En realidad el estudio es una herramienta que debe servirte para llegar más lejos y alcanzar metas. Si te resulta una carga, te fastidia, y no tenés tiempo de hacer lo que te gusta, entonces hay algo que está mal, porque estás estudiando para trabajar de algo que te va a mantener de esa misma manera por el resto de tu vida. Y eso no está bueno, ¿no?

 

Estando cerca de recibirme he aprendido que en realidad existen otros caminos a demás de estudiar una carrera. Muchas de las cosas más importantes que he aprendido en este tiempo no estaban en la carrera. Estaban ahí afuera, conectando con otras personas y profesionales que trabajan en lo que a mí me gusta, buscando cursos, haciendo nuevas relaciones que a veces ni distinguen realmente entre profesión o amistad. Hay un poco de las dos cosas.
Ojo, no le estoy restando importancia a estudiar ni estoy diciendo que sea algo malo o que no sirva. Sólo intento advertirte de que si decidís elegir una carrera, no basta con la carrera. Vas a necesitar hacer y buscar un buen extra por tu cuenta. Y si te apasiona e interesa algo, pero no querés estudiar una carrera… Bueno, en mi opinión hoy en día eso no es un límite. Obvio que para ser médico no te queda otra que estudiar una carrera, pero existen muchísimas profesiones en las que no es realmente necesario. Sé que muchos no estarían de acuerdo en este punto, pero me he cansado de escuchar cosas como “hay que estudiar para ser alguien en la vida”. No podría estar menos de acuerdo con esa forma de pensamiento. Conozco gente que trabaja de lo que ama, gana bien, y no hicieron ninguna carrera. Obvio que sí se prepararon e invirtieron tiempo en perfeccionarse y mejorar, pero no necesariamente mediante una carrera universitaria.

 

Por último me gustaría aconsejarte que no menosprecies incluso lo que haces en tus tiempos libres. No sería capaz de contar la cantidad de veces que en la época de secundaria me retaban por pasar mucho tiempo en la PC, y que encima acompañado de frases como “todo el día al pedo, no haces nada”. El problema es que yo mismo terminé creyendo eso. Sin embargo, hoy recuerdo aquel tiempo invertido en la adolescencia en la pc e Internet. Ahí empecé a diseñar, participar de comunidades online, crear mis primeras webs, foros y blogs, y hasta contenido para YouTube. También tuve un par de veces un servidor casero para un juego online, llegando a manejar una comunidad de más de 100 usuarios conectados en simultaneo. Algunos hasta llegaron a pagarme a cambio de mejoras en sus cuentas, por iniciativa propia.
Fue un error creer que todas esas cosas que hacía en mis tiempos libres no importaban. Ahora me doy cuenta que aprendí muchísimas cosas que hoy me sirven, y nunca las iba a ver en la carrera.
Todo lo que se hace con gusto termina influyendo a futuro, y si sabes cómo, le podés sacar provecho.

 

En algún punto todo converge y toda experiencia sirve.

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