Claro Música, ¿vale la pena?

Ya que Claro ha estado regalando tres meses premium, decidí darle una probada al servicio y contarles a ustedes todo lo bueno y lo malo que encontré desde mi punto de vista.

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Me gusta escuchar música, y me gusta probar aplicaciones y servicios todo el tiempo, así que esta era una doble oportunidad. Ah; también me gusta opinar sobre todo lo que pruebo, así que triple.


Empecemos por uno de los puntos más importantes en este tipo de servicios: el catálogo.
Después de realizar varias búsquedas de artistas conocidos y otros no tan conocidos, e incluso hasta soundtracks de videojuegos de los 90 (tenía que poner a prueba el catálogo, ¿no?) puedo decir que he encontrado casi todo lo que he buscado. No todo, pero sí casi. Creo que ofrecen un catálogo bastante completo.
Es un catálogo aceptable, y lo digo comparado con otros servicios como Spotify. Quizá flaquee un poco en cuanto a búsquedas y gustos muy específicos que se salen demasiado de lo común.

APLICACIONES

No hay aplicación de escritorio nativa para Windows, Linux, OS X, etc. Es algo que realmente hecho en falta y me molesta bastante. Vamos, Claro. ¿Qué costaba?
Si queremos utilizar el servicio desde un ordenador, no nos queda otra que la versión web.

No hace falta decir mucho al respecto; usar una web-app no es lo mismo que usar una aplicación nativa de escritorio y punto.
La interfaz web es algo decente, pero nada más que eso. Personalmente considero que Claro jamás ha destacado por su inversión en el diseño visual (piezas gráficas de publicidad, servicios web, todas las apps de smartphone, etcétera). En general la identidad visual de Claro en sus apps y sitios siempre me ha parecido un tanto descuidada e inconsistente. La web de Claro Música no es la excepción.

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En lo que sí le doy varios puntos es en lo intuitivo del uso. Es muy intuitivo, y más si ya has utilizado aplicaciones por el estilo.
Ahora, si hablamos de la experiencia de uso, la cosa cambia un poco. El sitio tiene un funcionamiento un tanto pesado, no está bien optimizado. Por ejemplo, al hacer scroll se genera un lag notable; y esto no es un problema de recursos de mi PC, puesto que estoy sobrado en ese sentido para este tipo de usos.
La carga del streaming es practicamente instantánea y sin ningún corte, el único detalle es que -en la web- al querer adelantar o regresar a una parte del tema se produce un segundo de delay. De todos modos es un detalle muy pequeño que casi no molesta. No ocurre en la app de android, y seguramente tampoco ocurriría en un cliente de escritorio.

No tengo nada en contra de tener una versión web, es realmente útil; pero no reemplaza a un buen cliente de escritorio. No es lo mismo y punto.

ANDROID

Definitivamente acá es donde más se aprovecha el servicio. Hace unos días la app para Android recibió una actualización que la dejó mucho más rápida y fluida, eliminando lags de scroll como los que tiene la web actualmente.
La actualización eliminó algunos otros errores molestos, que no vienen al caso porque ya fueron corregidos. Se agradece esto.

El diseño de la aplicación está bastante bien logrado, es fácil de usar e intuitivo; podemos hacer lo mismo que en la web con el plus de descargar toda la música que queramos (o la que nos entre en nuestro almacenamiento). Guardar la música en el smartphone para escucharla offline no tiene ningún costo extra. Esta opción es realmente importante, ya que -al menos en mi ciudad- escuchar música dependiendo de la conexión de datos móviles es prácticamente imposible. No sólo por lo malo de la conexión en sí misma, sino también por los planes de datos disponibles. De momento no existe ningún plan de datos verdaderamente ilimitado, por lo que no creo que sea una buena idea malgastarlo en streaming de música; así que te conviene guardar tu música preferida para escucharla sin conexión.

Los álbumes que descarguemos se guardan en nuestro dispositivo para ser escuchados exclusiva y únicamente desde la app de Claro Música. Es algo lógico, pero lo aclaro para evitar malentendidos; no podés acceder a esta música como si se tratasen archivos mp3 para quedártelos.

EL SERVICIO EN GENERAL

Al ingresar encuentro que la mayoría del espacio está ocupado por un montón de música (álbumes, playlists, y canciones) que no me interesan en lo más mínimo. Me siento un tanto perdido, porque no es “mi música” lo primero que veo. Es como estar viendo la música de un amigo o pariente con otros gustos completamente distintos, así que tengo que ponerme a buscar lo que quiero o ir a mis favoritos. Aunque parezca un detalle mínimo, no lo es. Es algo que resta muchísimo. Claro parece no interesarse en conocer mis gustos para darme mejores recomendaciones, y olvidan que esos son los detalles que mantienen a un usuario más tiempo en un servicio, los detalles que te atrapan y te convierten en un suscriptor de pago.
Spotify sabe qué me gusta, mantiene mi pantalla de inicio personalizada para mí y me ofrece siempre nuevos artistas en base a lo que escucho regularmente. Netflix sabe qué series y películas veo y me gustan, e intenta mantenerme inmerso en la web el mayor tiempo posible. Ese es el truco: conocer qué consumen tus suscriptores y darles lo que quieren. Lamentablemente este no es el caso.

En la versión web no tenemos “descargas ilimitadas” como en la app móvil. Descargar una sola canción tiene un recargo de $7.
Así que, nada de música offline en la PC.
Algunos artistas sólo tienen su música disponible para la venta, y no para streaming. Por ejemplo, si querés escuchar a Taylor Swift, vas a tener que comprar sus canciones (con un costo extra al servicio básico).

Acá viene el punto más flojo de todo el servicio: la calidad de audio deja muchísimo que desear. Es, por ejemplo, inferior a la de Spotify free. Spotify premium tiene una mayor calidad de audio aún, pero lo que estoy diciendo es que el servicio gratuito de Spotify supera en calidad de audio al servicio de pago de Claro Música.
No tenemos una opción para elegir la calidad de audio deseada. Hay una única calidad disponible y “es lo que hay”.
Estaba decidido a pasar por alto todos los demás detalles que no me gustan del servicio, pero no puedo con este. La calidad del audio es lo más importante en un servicio de música, y en este caso decepciona.

He invertido tiempo y dinero en conseguir buenos parlantes para mi PC, y unos buenos auriculares para mi teléfono. Usar Claro Música, es desperdiciar la calidad de los equipos que tengo; no es el tipo de servicio por el que yo pagaría.

Si bien los animo a probar el servicio por ustedes mismos y que vean qué les parece, en mi experiencia, la suma de todos los detalles malos me llevan a la conclusión de que Claro es una empresa que busca ofrecer un producto vendible y nada más que eso.
Simplemente se han subido al tren del streaming musical en un momento en que la gente está comenzando a consumir este tipo de servicios, y han creado un paquete vendible y funcional. Punto. No esperen nada más.

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